Las perlitas del informe de gestión que presentó Adorni en el Congreso

Adorni presentó su primer informe de gestión en el Congreso en una sesión marcada por cruces, gritos e ironías de la oposición.

El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, presentó este miércoles su primer informe de gestión ante el Congreso desde que asumió el cargo, en una jornada atravesada por un clima político tenso, fuertes cruces entre oficialismo y oposición, y diversas expresiones de protesta dentro del recinto.

La exposición de Adorni se produjo en cumplimiento de la obligación constitucional que establece que el jefe de Gabinete debe concurrir periódicamente al Parlamento para brindar detalles sobre la marcha del Gobierno y responder consultas formuladas por los legisladores. 

En esta oportunidad, los distintos bloques opositores elevaron más de 4.800 preguntas, una cifra que refleja el nivel de expectativa política generado por la presentación.

Entre los temas planteados, el funcionario respondió algunas inquietudes vinculadas a la causa judicial en la que es investigado por presunto enriquecimiento ilícito. Si bien no fue el eje central del informe, la situación judicial del jefe de Gabinete ocupó parte de la atención durante la previa y también dentro del recinto.

Recepción fría y tensión desde el inicio

El ingreso de Adorni al recinto estuvo marcado por una recepción distante por parte de gran parte de la oposición, que evitó manifestaciones de respaldo y mantuvo una actitud de marcada frialdad frente a la llegada del funcionario.

Sin embargo, el momento más tenso se produjo cuando la diputada del Frente de Izquierda, Myriam Bregman, aprovechó la entrada del jefe de Gabinete para increparlo a los gritos y exigirle que el Gobierno cumpla con la ley de financiamiento universitario.

Desde las bancadas oficialistas evitaron responderle y optaron por ignorar la protesta, actuando como si no hubieran escuchado los reclamos de la legisladora.

El cruce con Del Caño y la reacción libertaria

Minutos después, cuando Adorni fue formalmente invitado a tomar la palabra e ingresar al recinto para iniciar su exposición, el diputado Nicolás del Caño lanzó un grito en su dirección: "deslomado".

La frase generó una inmediata reacción en las filas libertarias, donde el episodio fue respondido con una ovación y aplausos, en un gesto de respaldo al funcionario y también de confrontación política con la bancada de izquierda.

Ironía y clima de espectáculo

Otro de los momentos llamativos de la jornada lo protagonizó el diputado socialista Esteban Paulón, quien se sentó en su banca con un paquete de pochoclos, despertando sonrisas y comentarios dentro del recinto.

El gesto fue interpretado como una referencia irónica a declaraciones previas del presidente de la Cámara de Diputados, quien había anticipado que la sesión sería "picante" y había recomendado "comprar pochoclos" ante la expectativa de una jornada cargada de discusiones y escenas de alto voltaje político.

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