Un Expreso con andar irregular en el 2014

Godoy Cruz tuvo un 2014 irregular. El primer semestre fue muy positivo, con permanencia asegurada en la primera división y clasificación a la Copa Sudamericana.

Mientras que el segundo semestre fue pésimo, con rápidas eliminaciones en la Copa Argentina, Copa Sudamericana y un rendimiento pobre en el Torneo Transición.
El año empezó con Jorge Almirón al frente del equipo, después de la polémica salida de Martín Palermo a fines del 2013. Ya es costumbre que los entrenadores se vayan mal del Tomba, en el medio de rumores y versiones cruzadas. Palermo no fue la excepción.
Almirón trabajó mucho al equipo y lo hizo jugar realmente bien. Fue así que el Expreso terminó en el cuarto lugar, con 32 puntos, el Torneo Final. Ganó nueve partidos, empató cinco y perdió cinco.
En la última fecha se salvó del descenso al vencer como local a Racing Club 2 a 1, con goles de Gonzalo Díaz y Facundo Castillón. Además, sacó pasajes para jugar la Copa Sudamericana.
En esos meses anduvieron muy bien Jorge Carranza, Nicolás Sánchez, Leonardo Sigali, Leandro Grimi, Federico Lértora, Gonzalo Castellani, Claudio Aquino y Mauro Óbolo, entre otros jugadores.
Pero llegó el invierno y el Tomba de desarmó. La base del equipo de Almirón se fue. No quedó casi nadie. Almirón dijo por lo bajo que no le pintaba un proyecto tan poco ambicioso y se fue. Al otro día era técnico de Independiente de Avellaneda.
La dirigencia del Tomba, teniendo en cuenta que en el segundo semestre del año se jugaba el Torneo Transición, sin descensos, no se preocupó mucho. Sumó jugadores de poca calidad –a excepción del ecuatoriano Jaime Ayoví–, trajo un técnico barato y sin renombre como Carlos Mayor y apostó a un semestre sin muchos gastos.
El problema fue que Mayor nunca consiguió que el equipo tuviera equilibrio. Atacaba muy bien y defendía muy mal. Así se quedó afuera muy rápido de la Copa Argentina (perdió con Defensa y Justicia) y de la Copa Sudamericana (perdió con River Plate, que terminó siendo el campeón).
En el Torneo Transición fue el equipo más goleado. Mayor tuvo cortocircuitos con algunos referentes del plantel (Lértora, Fernández, Aquino) y terminó renunciando en la fecha 14, con una campaña olvidable.
Como siempre, llegó la rueda de auxilio que tiene Godoy Cruz. Daniel Oldrá se hizo cargo del equipo y armó un once con más equilibrio. A puro sentido común, el Gato ordenó la defensa y trató de que no sea un festival para los rivales cada vez que los atacaban. Consiguió cierto orden en la defensa, pero el equipo siguió teniendo dos caras. Oldrá dirigió cinco partidos: ganó dos, empató uno y perdió otros dos.
Al principio, el Gato dijo que sólo iba a dar una mano, que él no quería quedarse como entrenador del primer equipo de Godoy Cruz. Pero después, el presidente José Mansur lo convenció para que siguiera en el cargo.
Así se fue un año en el que el Tomba tuvo mucha irregularidad. Ahora el desafío es volver a armar un plantel competitivo para no dar tantas ventajas en el nuevo torneo que se viene. Mientras, los hinchas se ilusionan con que en el 2015 puedan volver a ver al equipo en el estadio Feliciano Gambarte.