Tras el dato de inflación, se actualizan las escalas del Monotributo y el mínimo de Ganancias
La difusión de la inflación de diciembre, que cerró el año con una suba mensual del 2,8%, permitió calcular las actualizaciones semestrales previstas por ley para el Impuesto a las Ganancias y el Monotributo. Los nuevos valores modifican tanto los límites de ingresos como los montos a pagar y el salario a partir del cual se tributa.
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En el caso de Ganancias, entre enero y junio de 2026, un trabajador soltero en relación de dependencia comenzará a pagar el impuesto con una remuneración bruta mensual de $2.998.725, equivalente a un ingreso neto de $2.488.942. Para quienes tengan un hijo, el piso neto sube a $2.692.757; con dos hijos, a $2.896.573; y para un trabajador casado con dos hijos, el umbral se eleva hasta $3.300.726 netos.
Por el lado del Monotributo, se estableció una actualización del 14,2% en todas las categorías. De esta manera, la categoría A pasará de un tope anual de $8.992.597,87 a $10.273.463,76, mientras que la categoría B subirá de $13.175.201,52 a $15.051.818,99. En el extremo superior, la categoría K superará los $100 millones de facturación anual, con un nuevo límite de $108.309.385,33.
El ajuste no se limita a los ingresos permitidos: también aumentan los importes a pagar. En la categoría A, por ejemplo, el impuesto integrado pasará de $4.182,60 a $4.778,35; el aporte al SIPA subirá de $13.663,17 a $15.609,29; y la obra social se incrementará de $19.239,97 a $21.980,43.
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Desde el ámbito contable señalan que estas actualizaciones buscan amortiguar el efecto de la inflación acumulada y evitar que más contribuyentes queden alcanzados por los impuestos solo por el aumento nominal de sus ingresos. No obstante, advierten que los valores actuales deben tomarse como referencia preliminar hasta que la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) publique las tablas definitivas, que podrían incluir ajustes por redondeo.
Con esa oficialización pendiente, los especialistas recomiendan prudencia antes de realizar cambios fiscales de fondo y esperar la confirmación final para evaluar el impacto real en cada caso.
