Postergan la nueva medición de la inflación: la interna en el Indec que aceleró la salida de Marco Lavagna

La nueva fórmula de inflación y los datos que el Gobierno no quiere difundir resultaron las claves de la salida del funcionario cercano al Frente Renovador.

Tras seis años al frente del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), Marco Lavagna presentó su renuncia y dejó vacante la conducción del organismo en medio de versiones cruzadas y tensiones internas. 

Aunque el ahora ex titular se despidió mediante una carta dirigida a los trabajadores, en la que realizó un balance de su gestión, rápidamente comenzaron a circular dudas sobre los verdaderos motivos de su salida, con foco en una interna vinculada a los datos de inflación.

Renunció Marco Lavagna y el INDEC busca nuevo director

Lavagna, dirigente cercano al Frente Renovador, tomó la decisión en un contexto sensible para el Indec. Si bien su etapa estuvo marcada por la recuperación de la credibilidad y la transparencia estadística, el clima interno venía cargado por reclamos salariales y sueldos congelados dentro del organismo, una situación que generó malestar entre los empleados.

Las especulaciones se profundizaron luego de que el ministro de Economía, Luis Caputo, confirmara a Pedro Lines como su reemplazante y anunciara, casi en simultáneo, la postergación de la nueva metodología para medir la inflación. 

De ese modo, el Indec continuará utilizando el esquema actual para calcular el Índice de Precios al Consumidor (IPC), lo que reforzó la idea de que el cambio metodológico fue el eje del conflicto.

Fuentes del organismo señalaron a minutouno.com que la salida de Lavagna se precipitó después de que Caputo afirmara en una entrevista radial que la inflación de enero rondaría el 2,5%. 

Quién es Pedro Lines, el técnico elegido por Luis Caputo para conducir el Indec

En el Indec ese número fue considerado bajo para los registros preliminares del mes y se interpretó como una señal de presión política, justo cuando se esperaba estrenar una nueva medición. Incluso, varias consultoras privadas estimaron para enero subas del 3% en alimentos y del 3,5% en supermercados.

Además, trascendió que existían diferencias con el Ministerio de Economía por la intención del Indec de publicar datos sobre trabajadores de aplicaciones, un universo que mostraría niveles elevados de ocupación precaria y subocupación. 

A eso se sumó el desacuerdo por la inclusión del peso de los servicios en el nuevo índice, una propuesta de Lavagna que el Gobierno prefería demorar hasta que el impacto de las tarifas, afectadas por la quita de subsidios, no empujara al alza los próximos datos de inflación.

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