La tensión crece dentro del Gobierno por las diferencias públicas de Bullrich

Pese a las diferencias, el Gobierno busca enfriar la tensión con Bullrich.

Las recientes diferenciaciones públicas de Patricia Bullrich respecto de algunas decisiones y posturas del Gobierno volvieron a generar ruido dentro del oficialismo y alimentaron las especulaciones sobre posibles fracturas en el espacio libertario. 

Sin embargo, desde la Casa Rosada buscan bajar el tono de la controversia y niegan categóricamente que exista un quiebre político con la exministra de Seguridad, una de las principales figuras aliadas de la administración de Javier Milei.

En las últimas semanas, Bullrich expresó públicamente diferencias de criterio con el Poder Ejecutivo y con algunos funcionarios nacionales en distintos temas de gestión y estrategia política.

Las discrepancias no pasaron inadvertidas en los principales despachos del Gobierno. Las críticas y observaciones realizadas por la dirigente generaron malestar en algunos sectores del oficialismo, que observan con preocupación cualquier manifestación pública de diferencias en un momento considerado clave para la gestión.

No obstante, desde el entorno presidencial procuran transmitir un mensaje de calma y relativizar el alcance de los desencuentros. Fuentes de la Casa Rosada sostienen que las diferencias forman parte de la dinámica habitual de cualquier espacio político amplio y descartan que exista una crisis de fondo. "Se dobla pero no se rompe", resumen desde el entorno del Presidente al describir el vínculo con Bullrich.

Esta nota habla de: