La revelación clave sobre el femicidio de Agostina Vega
En medio del avance de la investigación por el crimen de Agostina Vega, Elizabeth Fernández, abuela de la joven asesinada, brindó un duro testimonio sobre Osvaldo Fassetta, el segundo detenido en la causa.
Según relató, desde el momento en que el hombre se presentó para colaborar en la búsqueda de la adolescente, percibió actitudes que despertaron su desconfianza.
De acuerdo con su relato, Fassetta llegó alrededor de las 4 de la madrugada del domingo en que desapareció Agostina a la vivienda de Melisa Heredia, madre de la joven. Su intención aparente era sumarse a la búsqueda de la adolescente, pero su comportamiento generó sospechas en la familia.
En declaraciones a La Voz del Interior, Fernández sostuvo que desde un primer momento sintió que algo no encajaba en la actitud del ahora detenido. "Sentí que había algo raro, que no se le despegaba a mi hija. Estaba pendiente de lo que decía y hacía", expresó.
La mujer aseguró que esa sensación de desconfianza fue tan fuerte que decidió intervenir de inmediato. Según contó, le pidió a su hija que sacara a Fassetta de la vivienda porque no quería que permaneciera allí mientras atravesaban la angustiante búsqueda de Agostina.
"Le dije que se fuera, no lo quería en la casa", recordó.
Las sospechas de Fernández no terminaron allí. Según relató, mientras la familia realizaba la denuncia por la desaparición de la adolescente en una dependencia policial, comenzaron a recibir una serie de llamados telefónicos que consideraron extraños.
Aunque desde el otro lado de la línea prácticamente no hubo conversación, la mujer afirmó haber reconocido la voz de quien llamaba. "Dijo dos palabras y me sonó a esta persona. Estaba segura de que era él", aseguró.
Tras recibir esos contactos telefónicos, Fernández decidió comunicar inmediatamente sus sospechas a los efectivos policiales que trabajaban en la denuncia. Según sostuvo, estaba convencida de que Fassetta seguía de cerca los movimientos de la familia y el desarrollo de la investigación.
"Estaba vigilando para ver qué pasaba", afirmó la abuela de la víctima, quien además consideró que el hombre no actuaba solo y que existía una complicidad con otras personas.
