La industria argentina cae a niveles de pandemia y el sector textil es el más golpeado

El uso de la capacidad instalada de la industria volvió a caer. Hubo fuertes descensos en la industria automotriz, textil y metalmecánica.

La utilización de la capacidad instalada en la industria argentina registró una nueva caída en enero y se ubicó en 53,6%, por debajo del 55% que se había observado en el mismo mes del año pasado, según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). 

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El indicador refleja un escenario de debilidad en distintos sectores manufactureros y se aproxima a los niveles registrados durante los momentos más críticos de la pandemia, cuando el uso de la capacidad productiva llegó a tocar un piso del 42% en mayo de 2020, aunque luego se recuperó rápidamente hasta el 53,3% en junio de ese mismo año.

El informe muestra un panorama desigual dentro del entramado industrial, con fuertes retrocesos en actividades como la automotriz, la metalmecánica y el sector textil. En contraste, algunas ramas vinculadas a insumos básicos, principalmente relacionados con la energía, lograron desempeños más favorables, lo que contribuyó a que el indicador general no mostrara una caída aún mayor.

Entre los sectores que se ubicaron por encima del promedio general se destacan la refinación del petróleo, con una utilización del 86,8%, seguida por las industrias metálicas básicas con 67,6%. También superaron el promedio los rubros de sustancias y productos químicos con 64,8%, papel y cartón con 61,7%, alimentos y bebidas con 60,2% y edición e impresión con 54%.

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En cambio, otros bloques industriales operaron por debajo de la media. Entre ellos se encuentran productos del tabaco con 50,9%, minerales no metálicos con 45,5%, caucho y plástico con 36,1%, metalmecánica -sin contar la automotriz- con 31,4%, la industria automotriz con 24% y los productos textiles con 23,7%.

Uno de los retrocesos más marcados se registró en la metalmecánica, excluyendo automotores, donde la utilización de la capacidad instalada descendió a 31,4%, frente al 38,1% de enero de 2025. La baja estuvo vinculada a la menor producción de maquinaria agropecuaria y de electrodomésticos. Según el Índice de Producción Industrial Manufacturero (IPI), la fabricación de maquinaria agrícola cayó 32,1% interanual, mientras que la producción de aparatos de uso doméstico se redujo 35,8%.

La industria automotriz también evidenció una fuerte contracción. En enero funcionó con apenas el 24% de su capacidad instalada, muy lejos del 34,8% registrado un año antes. La caída responde a la menor cantidad de vehículos fabricados por las terminales, en un contexto en el que la producción automotriz retrocedió 30,4% interanual de acuerdo con el IPI manufacturero.

En el caso del sector de caucho y plástico, la utilización de la capacidad productiva alcanzó el 36,1%, por debajo del 39,6% observado en enero de 2025. Este retroceso estuvo asociado a una menor producción de manufacturas plásticas y neumáticos. Según el mismo índice industrial, las manufacturas de plástico disminuyeron 6,2% interanual, mientras que la producción de neumáticos cayó 29,7%.

La situación más crítica se observa en el sector textil. La utilización de la capacidad instalada se ubicó en apenas 23,7%, frente al 33,9% registrado en enero del año pasado. La caída estuvo vinculada a la menor producción de tejidos y de hilados de algodón. En esa línea, la fabricación de tejidos y el acabado de productos textiles disminuyeron 33,7% interanual, mientras que la producción de hilados de algodón retrocedió 33,1%.

La industria textil atraviesa uno de los momentos más complejos de los últimos años. Durante 2025 acumuló una contracción del 7,8%, mientras que el conjunto de la industria registró una leve recuperación del 1,6%, según el informe económico de la Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA).

En diciembre de 2025, la actividad textil mostró una caída del 25,7% en comparación con el mismo mes del año anterior. A este panorama se suma un deterioro en el empleo del sector, que mantiene una tendencia negativa desde febrero de 2024. Entre diciembre de 2023 y noviembre de 2025 se perdieron más de 19.000 puestos de trabajo formales.

De acuerdo con datos de la Secretaría de Trabajo, en noviembre pasado el sector textil, de confección, cuero y calzado registraba alrededor de 102.000 empleos formales, lo que representa unos 11.000 puestos menos que en igual mes de 2024.

El presidente de FITA, Luis Tendlarz, advirtió sobre el impacto que esta situación genera en el entramado productivo. "Cuando el empleo industrial se contrae y, al mismo tiempo, aumentan las importaciones de productos terminados bajo condiciones inconsistentes con los antecedentes del sector y la realidad productiva internacional, el impacto sobre la producción nacional resulta inevitable y preocupante. Asegurar condiciones de competencia equilibradas es clave para que la industria textil argentina pueda sostener el empleo y fortalecer el entramado productivo en todo el país. Sin industria no hay desarrollo ni empleo", afirmó.

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