La hipotésis que toma fuerza sobre el brutal crimen de Agostina Vega

El criminalista Raúl Torre afirmó que la autopsia será clave para esclarecer el crimen de Agostina Vega.

El avance de la investigación por el crimen de Agostina Vega continúa sumando elementos que podrían resultar decisivos para el esclarecimiento del caso. En ese contexto, el criminalista argentino Raúl Torre sostuvo que la autopsia practicada al cuerpo de la adolescente será una prueba fundamental para determinar las circunstancias previas a su muerte y orientar el rumbo definitivo de la causa judicial.

Durante una entrevista radial, Torre aseguró que la investigación parece encaminarse hacia una condena y destacó la importancia de los estudios forenses para reconstruir los hechos. "El cadáver habla, claro que habla, y vamos a ver qué nos va a decir", expresó al referirse al trabajo de los especialistas encargados de analizar el cuerpo de la víctima.

Según explicó el experto, desde el inicio de la búsqueda de Agostina se trabajó sobre tres hipótesis principales: la posible comisión de un delito contra la integridad sexual, un conflicto de carácter interpersonal o un caso vinculado a una red de trata de personas. Sin embargo, tras el hallazgo del cuerpo, consideró que esta última línea investigativa perdió fuerza.

"Yo manejaba tres hipótesis. Una vinculada a un delito contra la integridad sexual, otra relacionada con una cuestión interpersonal y una tercera asociada a la trata de personas. Con el hallazgo del cadáver, esta última prácticamente queda descartada", indicó.

En ese sentido, remarcó que los resultados de la autopsia permitirán establecer si existieron signos de violencia sexual, lesiones previas al fallecimiento u otros indicios que ayuden a determinar el móvil del crimen. "La autopsia va a ser lo que nos va a orientar en este sentido", afirmó.

El análisis sobre el presunto descuartizamiento

Torre también se pronunció sobre las versiones que indican que el cuerpo de la joven habría sido descuartizado. Desde una perspectiva criminalística, explicó que este tipo de acciones suelen estar relacionadas con la intención del agresor de ocultar evidencia y dificultar el hallazgo de la víctima.

"El criminal siempre quiere poner distancia con el cadáver", señaló, al describir uno de los comportamientos habituales que observan los investigadores en este tipo de hechos.

No obstante, aclaró que estas maniobras no necesariamente evidencian una planificación sofisticada. Por el contrario, consideró que muchas veces son consecuencia de decisiones improvisadas adoptadas después de cometido el homicidio, cuando el autor intenta evitar ser identificado o detenido.

Dudas sobre una posible premeditación

Respecto de las circunstancias en las que se habría producido el asesinato, el especialista manifestó sus dudas sobre la existencia de una planificación previa para matar a la adolescente.

"No creo que estuviera premeditado el crimen porque si no la ejecución hubiera sido de otro modo", sostuvo.

A su criterio, existe la posibilidad de que el encuentro entre la víctima y el principal sospechoso sí haya sido acordado con anticipación, aunque el desenlace fatal se habría producido a partir de un hecho desencadenante ocurrido posteriormente.

"Me da la sensación de que en esa casa algo precipitó el crimen", señaló Torre, al sugerir que una situación inesperada o un conflicto surgido durante el encuentro podría haber derivado en el homicidio.

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