Guerra en Medio Oriente: los mercados tiemblan y golpean con fuerza a la Argentina
La escalada del conflicto en Medio Oriente volvió a sacudir a los mercados globales. La tensión geopolítica tras los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán y la posterior respuesta de Teherán generó un fuerte incremento en la aversión al riesgo, impactando de lleno en las operaciones bursátiles alrededor del mundo y, particularmente, en los activos argentinos.
Las plazas financieras reaccionaron con ventas masivas ante el temor a una profundización del conflicto y sus eventuales consecuencias sobre el comercio internacional, la energía y la estabilidad financiera.
El precio del petróleo se disparó hasta rozar los US$85 por barril, su nivel más alto en casi dos años, reflejando el temor a eventuales interrupciones en el suministro desde una de las regiones clave para la producción global de crudo.
Fuerte castigo a las acciones argentinas en Wall Street
En ese contexto adverso, los activos argentinos fueron especialmente castigados en el premarket de Nueva York. Las acciones locales que cotizan en Wall Street llegaron a retroceder casi 15%, en línea con la huida global hacia activos considerados más seguros.
Suba del riesgo país y caída de los bonos
La tensión externa también se trasladó al mercado de deuda. El riesgo país avanzaba hasta los 598 puntos básicos, impulsado por la caída de hasta 1,4% que registraban los bonos soberanos argentinos en el exterior.
Este movimiento indica una mayor percepción de riesgo por parte de los inversores, que exigen rendimientos más altos para mantener posiciones en deuda emergente, particularmente en países con perfiles financieros delicados.
Presión sobre el dólar oficial
En el mercado cambiario, el dólar oficial registraba una suba de $20 y cotizaba a $1385 para la compra y $1435 para la venta en las pantallas del Banco Nación (BNA). La tensión global y la búsqueda de cobertura suelen trasladarse con rapidez al tipo de cambio, especialmente en economías con alta nominalidad como la argentina.
Caídas generalizadas en Europa y Asia
La reacción negativa no se limitó a la Argentina. Las bolsas europeas y asiáticas cerraron la jornada con pérdidas cercanas al 3%, en un claro reflejo del nerviosismo global.
