El motivo por el cual podría volver a aumentar los combustibles en el país
El precio internacional del petróleo volvió a afirmarse por encima de los US$100 por barril y reavivó la tensión en el mercado argentino de combustibles, justo en la antesala de una serie de reuniones decisivas entre petroleras, refinadoras y el Gobierno para definir qué ocurrirá con los precios internos una vez que venza el congelamiento acordado a comienzos de abril.
El entendimiento alcanzado hace 45 días entre los distintos actores de la cadena energética caduca este viernes 15 de mayo y, desde este lunes, comenzarán los encuentros para evaluar si habrá una actualización en los surtidores o si se intentará sostener el esquema actual para evitar un nuevo impacto inflacionario.
La discusión se produce en un contexto internacional complejo.
La cotización del crudo recuperó fuerza en las últimas jornadas impulsada por tensiones geopolíticas, recortes de producción y expectativas de mayor demanda global, un escenario que vuelve a presionar sobre los costos de producción y refinación en la Argentina.
En el mercado local, las empresas vienen de aplicar en marzo una suba cercana al 25% en los combustibles, una de las correcciones más fuertes de los últimos meses. Luego de ese ajuste, a principios de abril se alcanzó un pacto informal entre productoras, refinadoras y comercializadoras para mantener sin cambios los precios durante 45 días, con el objetivo de contribuir a moderar la inflación.
Sin embargo, durante ese período hubo un nuevo incremento del impuesto a los combustibles líquidos dispuesto por el Gobierno nacional, equivalente al 0,5%, lo que volvió a alterar la estructura de costos del sector.
En ese marco, la atención del mercado está puesta especialmente en las decisiones que adopte YPF, la petrolera de mayoría estatal que concentra cerca del 55% de las ventas de combustibles en el país y que, en la práctica, funciona como referencia para el resto de las compañías.
