A qué atribuyen la nueva suba del dólar
El dólar finalizó junio con un incremento cercano al 5%, marcando su mayor cotización desde hace siete meses y dejando atrás la estabilidad que había caracterizado al mercado cambiario durante la primera mitad del año.
Mientras las estimaciones privadas proyectan una inflación para junio cercana al 2% o incluso inferior, la evolución del tipo de cambio mostró una aceleración que modificó el escenario cambiario con el inicio del segundo semestre.
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Durante los primeros seis meses del año, la divisa se mantuvo relativamente estable, con valores que rondaron los $1.400. Sin embargo, una combinación de factores vinculados a la oferta y demanda de dólares comenzó a ejercer presión sobre la cotización y derivó en el repunte registrado durante las últimas semanas.
Entre las principales razones aparece la reducción en la liquidación de divisas provenientes del complejo agroexportador. Tras un primer tramo del año con exportaciones que superaron los US$18.000 millones, el ingreso de dólares comenzó a desacelerarse, disminuyendo el flujo de una de las principales fuentes de divisas de la economía.
A este fenómeno se suma un menor ingreso de dólares por parte de empresas que, al reducir las colocaciones de deuda en los mercados, aportan menos divisas al sistema financiero. También incidieron el incremento de los gastos de argentinos en el exterior y otros factores estacionales que elevaron la demanda de moneda estadounidense.
Los datos más recientes del Banco Central muestran que durante mayo las personas físicas adquirieron US$1.804 millones, un 20% menos que en abril. Aunque la demanda minorista retrocedió, el menor ingreso de dólares al mercado terminó favoreciendo la presión alcista sobre el tipo de cambio.
Otro elemento que incidió fue el pago del medio aguinaldo. Parte de esos ingresos extraordinarios se destinaron a la compra de dólares como mecanismo de resguardo de valor, lo que incrementó la demanda en el mercado cambiario.
En el plano internacional, la volatilidad generada por el conflicto en Medio Oriente también tuvo impacto. Si bien durante las primeras semanas de tensión el precio del petróleo llegó a superar los US$100 por barril, actualmente el crudo se ubica en torno a los US$74. Ese descenso reduce el ingreso potencial de divisas por exportaciones energéticas, aun cuando los volúmenes exportados continúen en niveles elevados.
Con este escenario, el mercado seguirá atento a la evolución de la oferta de dólares y a la demanda estacional durante los próximos meses, factores que serán determinantes para definir si la reciente suba representa un cambio de tendencia o un movimiento transitorio.