Ni quedarse con empresas, ni castigar a los ricos: Fernández negó trascendidos

En un acto realizado en Formosa, el presidente se despegó de trascendidos y dijo que "son ideas locas". Planteó que es necesario modificar el impuesto a las ganancias.

El gobierno "no busca perseguir a nadie, ni castigar a los ricos, ni esas ideas locas" de que el Estado se quede con las empresas. Con esa frase, Alberto Fernández cerró la polémica generada hace algunos días a partir de un comentario de la Diputada Fernanda Vallejos, sobre la posibilidad de que el estado pudiera quedarse con acciones de aquellas empresas a las que está ayudando económicamente en medio de la pandemia.

En un acto realizado en Formosa, el jefe de Estado sostuvo que el objetivo del gobierno es lograr "un país más justo", y en ese sentido apuntó a impulsar una modificación en el impuesto a las ganancias

"Discutamos todo. Como muchos otros, cuando veo la parte de Impuesto a las Ganancias que aportan los que viven de un sueldo, digo esto está mal, y hay que corregirlo. No busquemos culpables. Está mal y hay que corregirlo", remarcó el mandatario.

En ese sentido, consideró que "cuando uno mira la recaudación y ve que el mayor ingreso es por el impuesto al consumo, que lo paga el pobre y el rico, es una injusticia".

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El Presidente realizó las declaraciones como cierre de sus actividades en la provincia que empezó con una visita al Estadio Cincuentenario, cuyo predio fue acondicionado como hospital de campaña para la atención e internación de pacientes con casos leves de coronavirus.

Al postular la necesidad de una reforma tributaria que abarque a la ley de coparticipación federal, hizo referencia - aunque sin mencionarlos- a los proyectos para que el Estado pueda tomar participación accionaria en empresas que reciban ayuda estatal y a la tasa a las riquezas.

"Tenemos la oportunidad de revisar todo porque la economía del mundo se dio vuelta. Está todo dado vuelta. No perdamos la oportunidad de escribir un sistema más justo", enfatizó Fernández.

Advirtió que "ha quedado al descubierto que este capitalismo financiero dura diez segundos cuando aparece un virus" y expresó su esperanza para que una vez superada la pandemia "la economía empiece a funcionar a toda velocidad".

"No pienso en la velocidad con la que se reactiva la economía, sino en cómo se hace un país más justo", reafirmó y reiteró su idea de que es necesario "terminar con el centralismo".

En ese sentido, admitió que no está "feliz viviendo en un país que tiene una capital con un ingreso por habitante similar al de Bélgica y provincias con índices de países muy pobres", por lo que apuntó: "Eso está mal y hay que cambiarlo".

Indicó también que "hay otra forma de administrar el Estado, que es dándole más igualdad y oportunidades a todos los argentinos". 

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