Un video viral destapó un depósito ilegal con más de dos toneladas de carne en mal estado
Lo que comenzó como una investigación por una presunta faena ilegal de guanacos en Mendoza terminó revelando un caso de almacenamiento y comercialización irregular de alimentos. Tras dos allanamientos en San Carlos, la Policía secuestró más de 2.190 kilos de carne, embutidos y lácteos en condiciones sanitarias deficientes, con un valor cercano a los 30 millones de pesos.
Tragedia en el Valle de Uco: murió un peatón tras ser atropellado en Ruta 40
El origen del operativo fue un video viral difundido en redes sociales, donde se observaba una camioneta trasladando un bulto sospechoso cubierto con una lona, del que sobresalían lo que parecían ser patas de animal. La situación encendió alertas por una posible caza ilegal de guanacos, especie protegida en la provincia.
A partir de esa pista, efectivos de la División Investigaciones Integradas y Leyes Especiales iniciaron tareas de inteligencia que permitieron identificar el vehículo y vincularlo a dos domicilios. Durante la vigilancia previa, los investigadores detectaron movimientos compatibles con carga y descarga de alimentos, además de la presencia de vehículos refrigerados sin identificación y personas vinculadas a la actividad cárnica.
Con orden judicial, se concretaron los allanamientos. En una vivienda del barrio El Portal II se secuestraron teléfonos celulares para su posterior análisis. Sin embargo, el hallazgo más relevante se produjo en otro inmueble, ubicado en la intersección de calles Tucumán y Leopoldo Suárez, donde funcionaba un depósito sin habilitación.
En el lugar, la Policía encontró tres cámaras frigoríficas con una importante cantidad de mercadería. El total decomisado alcanzó los 2.193,9 kilos e incluía carne vacuna, porcina, pollo, embutidos y productos lácteos.
Murió la mujer atropellada en Ruta 40 en Luján: investigan si se trató de un hecho intencional
Personal de Bromatología municipal y Policía Rural constató graves irregularidades: falta de higiene, ausencia de documentación, contaminación cruzada, alimentos vencidos, productos sin rotular y piezas en estado de descomposición. Frente a este escenario, la Justicia ordenó el decomiso total.
Como medida sanitaria, toda la mercadería fue inutilizada mediante la aplicación de un líquido especial para evitar su reutilización y posteriormente enterrada, siguiendo los protocolos vigentes para la disposición final de alimentos no aptos para el consumo humano.
