Rescatan a un andinista japonés tras caer 400 metros en el Parque Aconcagua

Un operativo de emergencia permitió rescatar con vida, en menos de 24 horas, a un andinista japonés de 20 años que sufrió una grave caída en el Parque Aconcagua.

La rápida activación del protocolo de emergencia y un complejo operativo de alta montaña permitieron rescatar con vida a un joven andinista japonés de 20 años que había sufrido una violenta caída en el Parque Provincial Aconcagua.

El incidente se desencadenó el sábado, alrededor de las 18.50, cuando el Centro Estratégico de Operaciones (CEO) recibió un pedido de auxilio emitido desde un dispositivo satelital. 

La señal marcaba coordenadas cercanas a los 6.700 metros sobre el nivel del mar, una altitud extrema donde las condiciones climáticas y geográficas representan un serio riesgo para la vida humana.

De inmediato se dispuso la activación del protocolo de rescate y la intervención de la Unidad Policial de Rescate de Alta Montaña (UPRAM). La alerta fue transmitida al personal apostado en Plaza de Mulas, principal campamento base del Aconcagua, desde donde comenzaron las primeras averiguaciones para reconstruir la situación.

Reconstrucción de los hechos

Las tareas iniciales permitieron establecer que dos personas habían sido las últimas en ver al joven montañista. Según informaron desde Nido de Cóndores, ambos descendían desde la zona conocida como La Cueva, un sector de alta complejidad técnica caracterizado por pendientes pronunciadas y extensos tramos de acarreo.

Cuando los testigos arribaron a Cólera, fueron entrevistados por un guía de la empresa Lanko. Allí relataron que el andinista japonés había sufrido una caída hacia el acarreo, estimada entre 300 y 400 metros, y que posteriormente lo habían perdido de vista sin poder determinar su estado.

Con esos datos, los rescatistas desplegados en Nido de Cóndores prepararon equipamiento técnico especializado -incluyendo material de progresión en terreno inestable, comunicaciones y asistencia médica básica- e iniciaron el ascenso durante la madrugada, en coordinación con Guardaparques y el Servicio Médico del parque.

Búsqueda en condiciones extremas

A las 5.10 del domingo, los equipos alcanzaron la zona señalada por el dispositivo satelital. Allí comenzó una búsqueda en un entorno descrito por los rescatistas como de "mucha dificultad", debido a la combinación de altura, bajas temperaturas, terreno suelto y riesgo permanente de desprendimientos.

En paralelo, se dispuso un sobrevuelo con el helicóptero del parque, con un rescatista a bordo, para ampliar el radio de observación y acelerar la localización. 

Este tipo de maniobras aéreas en alta montaña requiere extrema precisión por las corrientes de aire, la densidad atmosférica reducida y la escasa disponibilidad de áreas aptas para aterrizaje o maniobras de izado.

Finalmente, cerca de las 10.45, los rescatistas lograron ubicar al joven a aproximadamente 6.100 metros de altura. Contra los pronósticos más adversos, se encontraba con vida.

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