La furiosa reacción de ATE tras la suspensión de las paritarias dispuesta por el Gobierno
La relación entre el Gobierno de Mendoza y la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) sumó un nuevo capítulo de tensión luego de que el Poder Ejecutivo resolviera suspender de manera unilateral las próximas audiencias paritarias sectoriales de la Administración Central y Salud. La decisión, adoptada en medio de la discusión salarial, provocó una inmediata y dura respuesta del sindicato.
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Desde ATE interpretaron la medida como una represalia directa ante su participación en la jornada de paro y movilización convocada para este viernes 27 de febrero. En un comunicado, el gremio sostuvo: "Repudiamos la decisión política del Poder Ejecutivo de suspender de manera unilateral las próximas audiencias, como represalia a la participación de ATE en la jornada de PARO y movilización convocada para este viernes 27 de febrero".
La organización sindical había dado por concluida la primera ronda de audiencias sin acuerdo. "Finalizamos la primera ronda de audiencias paritarias sectoriales de Administración Central y Salud. Rechazamos las propuestas insuficientes de aumento salarial, equivalentes a un 7% de incremento para esta primera mitad del año", señalaron.
El ofrecimiento oficial de un 7% para el primer semestre fue considerado insuficiente por el gremio, que argumenta que no compensa la pérdida de poder adquisitivo. Además, denunciaron irregularidades y supuestos incumplimientos de acuerdos paritarios previos por parte del Ejecutivo provincial.
En ese marco, ATE reclamó la intervención de la autoridad laboral. "Ratificamos nuestra lucha colectiva en defensa de los derechos de los trabajadores y exigimos a la Subsecretaría de Trabajo que se expida con la misma celeridad sobre las serias denuncias que presentamos", expresaron.
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Aunque el paro también se inscribe en el rechazo a la reforma laboral y a la modificación de la Ley de Glaciares, el eje del conflicto quedó centrado en la suspensión de las negociaciones salariales, una determinación que el gremio considera un gesto de endurecimiento político en plena discusión paritaria.
Con las audiencias interrumpidas y la medida de fuerza confirmada, el escenario anticipa una escalada en el conflicto entre el Ejecutivo y el sindicato estatal, en un contexto marcado por reclamos salariales y fuertes cruces institucionales.
