Trump insiste en comprar Groenlandia "de una forma u otra" y lanzó una advertencia a Europa
El presidente estadounidense Donald Trump volvió a instalar la polémica internacional al asegurar que su país terminará adquiriendo Groenlandia "de una forma u otra". La afirmación reavivó el debate geopolítico y provocó una respuesta inmediata de la dirigencia política del territorio autónomo dependiente de Dinamarca.
Venezuela dio luz verde para las visitas en la cárcel donde se encuentra el genderme argentino
Las declaraciones fueron realizadas a bordo del Air Force One, donde el mandatario dejó en claro que su objetivo no es un entendimiento transitorio. Según explicó, no evalúa "un arrendamiento ni un acuerdo", sino directamente "adquirir" la isla, una de las más grandes del mundo y estratégica por su ubicación en el Ártico.
Consultado sobre el impacto que esta postura podría tener dentro de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), Trump relativizó las consecuencias. "Si afecta a la OTAN, y afecta a la OTAN, pero ya sabes, ellos nos necesitan mucho más de lo que nosotros los necesitamos a ellos", sostuvo.
La reacción desde Groenlandia no tardó en llegar. Los líderes de los principales partidos políticos locales difundieron el viernes un comunicado conjunto titulado "Estamos juntos como un pueblo", en el que rechazaron de manera categórica cualquier posibilidad de venta o cesión del territorio.
En el documento, los referentes políticos remarcaron que la isla no está en negociación y que su futuro debe ser definido exclusivamente por sus habitantes, en el marco de su actual estatus autónomo dentro del Reino de Dinamarca.
Afirman que el Papa León XIV considera incorporar a la Argentina en su agenda
No es la primera vez que Trump plantea públicamente la idea de incorporar Groenlandia a Estados Unidos. Ya lo había hecho durante su anterior mandato, aunque entonces la propuesta fue descartada tanto por Copenhague como por las autoridades locales. Esta nueva insistencia, ahora con un tono más enfático, vuelve a tensar el vínculo diplomático con Europa del Norte.
Mientras tanto, la Casa Blanca no brindó mayores precisiones sobre eventuales gestiones formales, y el tema permanece en el terreno de las declaraciones políticas, aunque con alto impacto simbólico y estratégico en un contexto de creciente interés internacional por el Ártico y sus recursos naturales.
