Trump garantizó una transición política supervisada en Venezuela tras la captura de Maduro
A una semana de la detención de Nicolás Maduro, Donald Trump expresó su satisfacción por el rumbo que tomó Venezuela bajo la presidencia interina de Delcy Rodríguez y sostuvo que el proceso de transición avanza con cooperación directa entre ambos países.
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"Todos van a estar felices en Sudamérica. Algunas personas dirían que es un milagro lo que hemos hecho, en realidad. Venezuela está feliz, creo que todos van a estar felices", afirmó en una entrevista con Fox News.
Horas antes, durante una reunión en la Casa Blanca con ejecutivos de la industria petrolera, el mandatario había destacado el cambio de actitud del nuevo gobierno venezolano. "Las gestiones con ellos están yendo muy bien. Creo que han sido muy inteligentes en la forma en que han actuado con nosotros", señaló, al tiempo que recordó que Estados Unidos tenía capacidad militar para profundizar la ofensiva, aunque aseguró que esa no era su intención.
Trump ratificó que Washington respaldará y supervisará la transición política, un proceso que, según anticipó, podría extenderse por más de un año, dependiendo de la estabilidad interna y de las decisiones que adopte la nueva administración venezolana. La cooperación bilateral quedó reflejada también en el anuncio del regreso a aguas venezolanas del buque petrolero Olina, incautado días atrás por el Comando Sur estadounidense tras zarpar sin autorización oficial.
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La captura de Maduro se produjo el 3 de enero, como resultado de una operación militar directa de Estados Unidos que incluyó bombardeos en Caracas y en zonas fronterizas. Tras su traslado a tribunales de Nueva York, Trump advirtió que podría ordenar un segundo ataque si el nuevo gobierno no avanzaba en cambios concretos. Esa amenaza quedó en suspenso luego de que Caracas anunciara la liberación de un grupo de presos políticos.
Sin embargo, organizaciones de derechos humanos sostienen que las excarcelaciones son aún limitadas. Según la ONG Foro Penal, permanecen detenidas 811 personas por motivos políticos, entre ellas 87 extranjeros, incluidos dos ciudadanos estadounidenses. "Dentro de los 87 presos políticos de nacionalidad extranjera en Venezuela se mantienen 2 ciudadanos estadounidenses. También hay un ciudadano cubano con residencia americana", detalló su presidente.
En paralelo, Trump confirmó que recibirá en Washington a la dirigente opositora María Corina Machado para analizar su eventual rol en el futuro político del país. El mandatario dijo valorar su iniciativa de viajar a Estados Unidos, aunque se mostró cauto sobre su capacidad para liderar el proceso. Señaló que percibe un respaldo interno limitado hacia su figura, aunque no descartó su participación en la etapa de reconstrucción institucional.
El encuentro sumó otro elemento simbólico: la intención de Machado de entregarle personalmente el Premio Nobel de la Paz que le fue concedido y que ella le dedicó públicamente. Trump afirmó sentirse "muy honrado" por el gesto y sostuvo que "nadie en la historia merece más el Premio Nobel" que él, al considerar que resolvió más conflictos internacionales que otros líderes.
Mientras tanto, en Caracas continúan las vigilias y protestas de familiares de detenidos frente a centros de reclusión, en reclamo de una liberación más amplia. La velocidad y profundidad de esas medidas aparecen como uno de los factores centrales que definirán la credibilidad del proceso de transición que Washington impulsa y supervisa.
