Therians y furros: quiénes son y por qué crecen los "humanos-animales" en TikTok
En los últimos meses, TikTok se pobló de videos que generan sorpresa y debate: personas caminando en cuatro patas, corriendo por parques o usando colas y orejas para imitar comportamientos animales. Aunque a simple vista parezcan parte de un mismo fenómeno, detrás de estas imágenes conviven dos subculturas diferentes que crecen y se organizan también en el país: los therians y los furros (o furries).
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Lejos de tratarse de una moda homogénea, la principal diferencia entre ambos grupos está en el sentido que le dan a estas prácticas. Los therians sostienen una creencia de carácter espiritual: consideran que su identidad interior no es plenamente humana.
Algunos afirman que su alma es híbrida o que han reencarnado como determinadas especies, como lobos o toros. Esa conexión, explican, es interna, por lo que no suelen usar trajes completos, sino accesorios simbólicos y movimientos corporales que buscan emular a su animal identificado.
En cambio, los furros no creen ser animales. Se trata de un fandom surgido en la década del 80, vinculado al gusto por personajes antropomórficos -animales con rasgos humanos- presentes en el cómic, la animación y la ciencia ficción.
Dentro de esta comunidad, cada participante crea su propia "fursona", un personaje ficticio que puede representar aspectos de su personalidad. Para interactuar en encuentros y eventos utilizan elaborados trajes conocidos como "fursuits", en una práctica que se define como lúdica, artística y social, no espiritual.
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En Argentina, ambas comunidades tienen presencia activa y organizada. Se realizan encuentros periódicos, conocidos como "meets" y "furmeets", donde los participantes comparten actividades, producciones artísticas y experiencias. El evento más importante del país es la Argentina Fur Fiesta (ARFF), que en su última edición, realizada en agosto de 2024 en el Hotel Abasto, reunió a cerca de 500 personas.
Además del impacto en redes, el crecimiento del fenómeno consolidó un circuito creativo que incluye ilustradores, diseñadores y fabricantes de trajes, dando lugar a un mercado cultural que sigue expandiéndose más allá de lo viral.
