Pepsi se animó a tocar lo prohibido y le "robó" el oso polar a Coca-Cola

Dirigido por Taika Waititi, el spot muestra al personaje eligiendo Pepsi en una prueba de sabor a ciegas y reaviva una de las rivalidades más famosas del marketing.

Pepsi volvió a encender la histórica guerra de las colas con una jugada publicitaria tan audaz como provocadora. En su nuevo comercial para el Super Bowl 60, la compañía tomó prestado uno de los símbolos más reconocibles de Coca-Cola: el oso polar, y lo colocó en el centro de una narrativa que desafía décadas de construcción de marca.

Consternación en redes: Tiene 89 años, fue docente toda su vida y vende artesanías en la calle para poder vivir


El spot, titulado The Choice, fue dirigido por el cineasta neozelandés Taika Waititi, ganador del Oscar, y tiene una duración de 45 segundos. La pieza ya genera conversación por su tono irónico y por resignificar un ícono que durante años estuvo íntimamente ligado a la imagen de su principal competidora.

La historia arranca con el oso polar participando de una prueba de sabor a ciegas, con los ojos vendados y dos latas frente a él: una de Pepsi Black y otra de Coca-Cola Zero. Tras probar ambas, elige Pepsi. El momento del descubrimiento da paso a una "crisis existencial" del personaje, que atraviesa distintas escenas cargadas de humor mientras intenta procesar su decisión.

La narrativa se apoya en referencias culturales claras. La música elegida es I Want to Break Free, de Queen, una señal directa a la idea de liberarse de lo establecido y romper con lo esperado. En el desarrollo, el oso reflexiona, va a terapia y finalmente acepta su elección, encontrándose con otros osos que también disfrutan Pepsi. El cierre incluye una escena inspirada en la popular "kiss cam" de los conciertos, que muchos usuarios interpretaron como una parodia de un momento viral ocurrido durante un show de Coldplay.

La elección del oso polar no es casual. Coca-Cola lo utilizó por primera vez en 1922 en piezas gráficas y lo consolidó como mascota global desde 1993, convirtiéndolo en uno de los símbolos más fuertes de la marca. Pepsi toma ese mismo recurso para darle la vuelta a la historia y jugar con la rivalidad que ambas empresas mantienen desde hace décadas.

Scioli evitó opinar sobre el escándalo en la AFA, cortó una entrevista y se volvió viral


El comercial también dialoga con la clásica Pepsi Challenge, una campaña iniciada en 1975 en la que consumidores realizaban pruebas de sabor a ciegas entre Pepsi y Coca-Cola, con resultados que en muchos casos favorecían a la primera. Esa competencia permanente, conocida como las "Cola Wars", forma parte del ADN publicitario de ambas marcas desde mediados del siglo XX.

Desde Pepsi explicaron que la decisión de estrenar esta pieza durante el Super Bowl -el evento televisivo de mayor audiencia en Estados Unidos- responde a una estrategia para posicionar a Pepsi Black como una alternativa fuerte dentro del segmento de colas sin azúcar. Nostalgia, humor y un símbolo potente se combinan para amplificar el impacto más allá del aviso.

Con esta jugada, Pepsi no solo vuelve a desafiar a Coca-Cola en su propio terreno simbólico, sino que también se asegura un lugar central en la conversación cultural alrededor de uno de los eventos mediáticos más importantes del año.

Esta nota habla de: