La legendaria maldición que no pudo romper la Selección Argentina en el Mundial

La derrota por 1 a 0 ante España, en tiempo suplementario, no solo privó al equipo de Lionel Scaloni de conquistar su cuarta Copa del Mundo, sino que también prolongó una racha que lleva más de seis décadas.

La Selección argentina estuvo a un paso de volver a hacer historia. Tras una campaña inolvidable en el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá 2026, el conjunto dirigido por Lionel Scaloni cayó por 1 a 0 frente a España en el segundo tiempo del alargue y se quedó con el subcampeonato. 

Pese al dolor de la derrota, la albiceleste volvió a demostrar su vigencia en la élite del fútbol internacional y dejó una imagen que será recordada durante años.

El encuentro, disputado en el MetLife Stadium, fue extremadamente parejo y tuvo a dos selecciones que protagonizaron una final digna de una Copa del Mundo. Argentina luchó hasta el último minuto, pero un gol de Ferrán Torres terminó inclinando la balanza a favor del conjunto español, que conquistó su segundo título mundial y sucedió a la Albiceleste en el trono del fútbol.

Con este resultado, además, se mantiene intacta una de las estadísticas más llamativas de la historia de los Mundiales: ningún campeón ha logrado defender con éxito el título desde hace 64 años. Argentina llegaba a la cita con la posibilidad de convertirse en la tercera selección en alcanzar un bicampeonato consecutivo, algo que finalmente no pudo concretar.

La primera selección en lograr semejante hazaña fue Italia. La "Azzurra" conquistó la Copa del Mundo en 1934 y repitió la consagración en Francia 1938, estableciendo un precedente que durante décadas parecía imposible de igualar. 

Años más tarde, Brasil se convirtió en el segundo y último equipo capaz de defender su corona, tras ganar en Suecia 1958 y volver a levantar el trofeo en Chile 1962.

Desde entonces, la denominada "maldición del campeón" se transformó en una constante. Potencias como Brasil, Alemania, Francia, Italia y la propia Argentina intentaron repetir la gloria, pero ninguna pudo conseguirlo. 

Esta nota habla de: