La historia de como Fate llegó a ser el principal sponsor de River y Boca
El cierre definitivo de la planta de FATE en Virreyes representa mucho más que el final de una operación industrial. La decisión empresarial, que deja a 920 trabajadores sin empleo, impacta en el entramado productivo, social y simbólico de la industria argentina. Al mismo tiempo, vuelve a poner en primer plano un capítulo singular de la historia del marketing deportivo nacional: cuando una misma marca apareció en las camisetas de River Plate y Boca Juniors en simultáneo.
La planta ubicada en Virreyes, partido de San Fernando, fue durante décadas uno de los centros más relevantes de la industria del neumático en Argentina. Su cierre definitivo implica la cesación total de actividades y la desvinculación de cientos de operarios, técnicos y empleados especializados.
La empresa atribuyó la medida a un escenario de pérdida de competitividad, marcado por la caída de ventas, el aumento de costos y la presión de productos importados tras la apertura comercial. Más allá de los argumentos económicos, la consecuencia inmediata es social: casi un millar de familias afectadas y una comunidad históricamente ligada a la fábrica.
De cuando FATE era sponsor de River y Boca al mismo tiempo. Mediados de los 80. pic.twitter.com/JlDm2TjYZu
— Pablo Gravellone (@gravep) February 18, 2026
FATE no era solo un actor industrial. En Virreyes, su presencia formaba parte de la identidad local. La paralización de la producción altera una dinámica económica que se sostuvo durante generaciones.
El hito que marcó al marketing deportivo argentino
Entre 1985 y 1989, FATE llevó adelante una jugada inédita: patrocinar al mismo tiempo a River Plate y Boca Juniors, los dos clubes más representativos y rivales históricos del fútbol argentino.
En 1985, River incorporó por primera vez un sponsor oficial en su camiseta. Fue un cambio cultural significativo, ya que hasta entonces las casacas se mantenían prácticamente libres de publicidad. FATE fue la marca que inauguró esa nueva etapa en el club de Núñez.
Para evitar quedar asociada exclusivamente a un solo sector de la rivalidad futbolera, la empresa decidió firmar también con Boca Juniors, que ya había tenido experiencias previas con patrocinadores. De esta manera, el mismo logo pasó a convivir en ambas camisetas, un hecho que aún hoy resulta excepcional.
Contratos modestos, impacto enorme
Los acuerdos publicitarios de mediados de los años 80 tenían una escala económica muy distinta a la actual. Las cifras rondaban entre 300.000 y 400.000 dólares anuales por club, montos que hoy parecen reducidos frente a los contratos multimillonarios del fútbol moderno.
Sin embargo, el valor estratégico de la inversión fue considerable. En un mercado donde el patrocinio en camisetas recién comenzaba a consolidarse, FATE obtuvo una visibilidad extraordinaria.
La consagración de River y la proyección internacional
La exposición de FATE alcanzó su punto más alto en 1986, cuando River Plate conquistó la Copa Libertadores y la Copa Intercontinental. Las imágenes del equipo campeón recorrieron el mundo con el logo de la empresa en el pecho.
