Escándalo por Julián Álvarez: Atlético de Madrid amenaza con denunciar al Barcelona ante la FIFA
El conflicto en torno a Julián Álvarez sumó un nuevo capítulo. Atlético de Madrid anunció que evalúa presentar una denuncia ante la FIFA contra el Barcelona por las supuestas gestiones realizadas para incorporar al delantero argentino, quien tiene contrato vigente con el club rojiblanco hasta 2030.
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La advertencia llegó de boca del consejero delegado del Atlético, Miguel Ángel Gil Marín, quien aseguró que la institución defenderá sus intereses. "Nuestra responsabilidad es defender los intereses del Atlético de Madrid y por eso vamos a presentar una denuncia ante FIFA contra el Barcelona", afirmó.
El dirigente fue especialmente duro con la entidad catalana y la acusó de actuar con falta de respeto. "Nos faltan al respeto; creen que pueden ningunearnos, que somos débiles o estúpidos", disparó. Además, sostuvo que desde el Barcelona "mienten al club, al jugador, a los medios y hasta a sus propios aficionados".
La polémica se desató luego de las declaraciones de Julián Álvarez tras la victoria de la Selección argentina sobre Austria. El atacante deslizó que "lo mejor es una transferencia" y aseguró que desea "cumplir su sueño", palabras que provocaron malestar entre los hinchas del Atlético.
La reacción de parte de la afición rojiblanca no tardó en llegar. En las redes sociales comenzaron a viralizarse videos de simpatizantes quemando camisetas con el nombre del delantero cordobés y lanzando insultos contra el futbolista.
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Gil Marín también cuestionó el momento elegido por Álvarez para expresarse. "Lamento mucho sus palabras. No era el día para hacer esas declaraciones, era el día de Messi y de la Selección argentina, no de Julián", señaló.
Desde el Atlético fueron tajantes respecto al futuro del campeón del mundo: aseguran que no existe una cifra negociable y que la única forma de concretar una salida sería mediante el pago de la cláusula de rescisión, fijada en 500 millones de euros.
Mientras tanto, la tensión entre ambos clubes continúa creciendo y amenaza con trasladarse a los despachos de la FIFA, en uno de los escándalos más resonantes del mercado de pases europeo.