Escándalo en Champions: Prestianni afrontaría 10 partidos de sanción por insulto homofóbico a Vinícius

El delantero argentino del Benfica admitió ante la Justicia haber llamado "maricón" al brasileño. La FIFA aplicaría el artículo 14 y la suspensión sería ejemplar.

La polémica desatada en el cruce entre Gianluca Prestianni y Vinícius Júnior tendría un desenlace disciplinario contundente: el atacante del Benfica sería suspendido por diez partidos tras reconocer un insulto homofóbico durante un encuentro de la UEFA Champions League.

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El episodio ocurrió en Portugal, en el marco de los playoffs entre el Benfica y el Real Madrid. Vinícius había abierto el marcador a los cinco minutos del segundo tiempo, en el que sería el único gol de la noche. Minutos después, mientras regresaba al círculo central tras celebrar y provocar al público local, se produjo el cruce que detonó el escándalo.

Prestianni se aproximó al delantero brasileño y, cubriéndose la boca con la camiseta -gesto habitual para evitar que las cámaras capten el diálogo-, le dijo algo que generó inmediata reacción. Vinícius corrió hacia el árbitro francés François Letexier, quien activó el protocolo antirracismo, procedimiento que implica la interrupción temporal del partido y el envío de los futbolistas a los vestuarios.

En medio de la tensión también intervino Kylian Mbappé, que increpó al argentino y aseguró haberlo escuchado repetir la palabra "mono" en varias oportunidades. Esa acusación alimentó inicialmente la hipótesis de un insulto racista.

Sin embargo, días después, el propio Prestianni declaró ante la Justicia y negó haber utilizado esa expresión. Según su versión, lo que dijo fue "maricón". Aunque el término no encuadra como racista, sí constituye un agravio homofóbico, tipificado dentro de las conductas discriminatorias sancionables.

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En ese contexto, la resolución disciplinaria se encuadraría en el artículo 14 del reglamento de la FIFA, que contempla sanciones severas ante actos de discriminación por motivos de orientación sexual, raza u otros factores protegidos. La imposibilidad de reconstruir con precisión el intercambio -debido a que el futbolista tenía la boca cubierta- no impediría la sanción, dado el reconocimiento expreso del propio jugador.

El caso reaviva el debate sobre la violencia verbal en el fútbol europeo y la aplicación de protocolos frente a expresiones discriminatorias. Mientras se aguarda la confirmación oficial, todo indica que el joven surgido de Vélez afrontará una suspensión de diez encuentros, en una decisión que busca enviar un mensaje claro contra cualquier forma de discriminación dentro del campo de juego.

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