"Amor incondicional": la emotiva despedida de Marcelo Gallardo de River

El "Muñeco" dejó el cargo con un mensaje cargado de gratitud, reconoció las dificultades de su segundo ciclo y dejó abierta la puerta a un posible regreso.

Marcelo Gallardo puso punto final a su etapa como entrenador de River Plate con una despedida breve, sin preguntas de la prensa y atravesada por la emoción. En la sala de conferencias, eligió hablar desde el agradecimiento y el afecto hacia el club que marcó su carrera.

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"Simplemente agradecer", fue la frase con la que abrió su mensaje. A lo largo de su intervención, reiteró el vínculo profundo que lo une a la institución y a sus hinchas, a quienes les reconoció "otra noche de amor incondicional". Admitió, además, que "a veces es muy difícil" devolver tanto cariño.

El entrenador, de 50 años, deseó que el plantel y la dirigencia puedan "volver a ponerse de pie" tras un arranque de temporada complejo. "Que se puedan reponer", expresó, en alusión a un presente deportivo que no estuvo a la altura de su exitoso primer ciclo.

Su segunda etapa al frente del equipo, que se extendió por menos de dos años, no logró replicar la magnitud de la anterior. En este período dirigió 86 partidos, con 36 triunfos, 32 empates y 18 derrotas. No consiguió títulos y disputó una sola final: la Supercopa Internacional 2023, que terminó en derrota por 3-2 en los penales frente a Talleres, tras igualar 0-0 en los 120 minutos.

En contraste, su primera gestión quedó en la historia grande del club, con 14 títulos, entre ellos dos Copas Libertadores que consolidaron una era dorada.

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Lejos de cerrar la puerta de manera definitiva, Gallardo dejó una frase que alimenta expectativas. Aseguró que estará "muy pendiente de lo que pase" en River "durante el tiempo que esté afuera", lo que fue interpretado como una señal de que el vínculo no está roto.

Incluso apeló al humor para matizar la despedida. "No me voy a despedir", bromeó, al recordar que su hijo asiste al Instituto River Plate y que al día siguiente regresaría al club para retirarlo.

También tuvo palabras para los periodistas, a quienes agradeció por el "respeto" durante su ciclo. El cierre fue un deseo de "buen año" para la institución, con la esperanza de que pueda recuperar protagonismo.

Así, entre estadísticas que no acompañaron y una historia que excede cualquier resultado, el "Muñeco" se fue apelando al sentimiento. Una despedida que, más que un final, dejó la sensación de pausa.

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