Desaparecen los clásicos “gorriones de París”
No hace tantos años era frecuente ver gorriones en París, pero desaparecen a un ritmo vertiginoso debido sobre todo al "aburguesamiento" de una ciudad donde cada vez encuentran menos edificios destartalados para hacer su nido.
Se van por varios motivos. "Seguramente no existe una única causa", pronostica Frédéric Malher, presidente del Centro Ornitológico del Ile-de-France (Corif), la región parisina.
Estos pájaros saltarines se enfrentan a varios problemas de hábitat y de alimento.
"El gorrión hace su nido en un agujero (...) le gustan los edificios un poco desvencijados, por eso al renovar un edificio antiguo estamos haciendo desaparecer" su hábitat, explica.
Suele haber más gorriones en los barrios menos ricos porque cuentan con "más espacios baldíos, al abandono", explica Maxime Zucca, ornitólogo de Natureparif, el organismo encargado de la vigilancia de la biodiversidad en la región parisina.
Un entorno indispensable para que los gorriones cacen insectos para sus crías. En París el número de terrenos baldíos o ruinosos cayó a la mitad en 30 años, un "aburguesamiento" que repercute en estas aves.
Algunos también culpan a los pesticidas o al gavilán, aparecido recientemente en París y que se alimenta de pájaros.
Otra pista posible: las ondas de radio, que trastocan el sistema de orientación de los petirrojos. "Podría tener algo que ver" pero esta hipótesis "no se ha verificado del todo", afirma Zucca.
El gorrión común, (passer domesticus), también conocido como pardal, no es la única especie que disminuye en París. Ocurre con el verderón, el jilguero o el serín.
La capital francesa no es la única gran ciudad europea en la que escasean los gorriones, apunta el ornitólogo Olivier Païkine. "Fue en Londres donde se notó por primera vez la caída de ejemplares: 60% menos entre 1994 et 2000”. Una tendencia que se repite en Berlín, Bruselas, Praga, Moscú, Amsterdam, Edimburgo, Hamburgo, Milán, Florencia.
Fuente: NA