Murió el pichiciego hallado por una familia de La Dormida

La secretaria de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la provincia anunció ayer el fallecimiento de un pichiciego menor que fue hallado días atrás por una familia del distrito de La Dormida, Santa Rosa.

Esta especie rara y misteriosa de armadillo está en peligro de desaparición y habita generalmente en cuevas subterráneas.
La hembra, de unos dos meses aproximados, presentaba un estado de emaciación (adelgazamiento patológico) en su condición corporal, dada su extrema delgadez. Además, mostraba claros signos de estrés, el cual se manifestaba mediante una notoria intranquilidad del animal; recorría el recinto de manera nerviosa y apresurada, sin inspeccionar o explorar el ambiente en ningún momento. Desde esta área de Gobierno argumentaron que este comportamiento muchas veces es interpretado erróneamente como un signo de buen estado de salud y de vigor.
“El 10 de enero a la noche ingirió algunos insectos, pero rehusó otro tipo de alimentos. Al día siguiente aceptó unos pocos insectos en intervalos de varias horas. Al observar el animal era notorio que nunca intentaba escarbar una cueva, lo cual es un comportamiento anormal en cualquier especie de armadillo, pero sobre todo en un pichiciego, dado sus hábitos subterráneos. Tampoco se lo vio forrajeando ni siguiendo o capturando un insecto en su recinto, sólo ingería los mismos que se le presentaba sosteniéndolos mediante pinza, otro comportamiento anormal para un armadillo sano.
El 11 del corriente mes se halló al pichiciego agonizando. Falleció a los pocos minutos”, es parte del fragmento del informe que envió Ambiente los medios de comunicación locales.
Los pichiciegos son sumamente susceptibles al estrés, lo cual en parte explica la muy elevada mortalidad de este tipo de especímenes llevados al cautiverio; estiman que el 95% de los animales muere dentro de los 8 días posteriores a su captura. La especie aquí examinada estuvo expuesta a un intenso episodio al ser atacada por un can. Posteriormente fue mantenida en condiciones inadecuadas durante al menos 19 horas antes de haber sido entregada a la veterinaria.
“Es probable que el tiempo transcurrido entre el hallazgo del pichiciego y la entrega a personal capacitado fue una de las causas de la falta de recuperación del animal a pesar de que haya empezado a ingerir alimento. Esta especie es delicada y susceptible al estrés y  al factor tiempo. El cuerpo del ejemplar esta frisado y será entregado al museo de alguno de los organismos científicos intervinientes”, destacan desde el Gobierno.