El papa León XIV criticó a los presidentes y líderes que justifican la guerra en nombre de Dios
El papa León XIV rechazó este domingo de manera contundente los intentos de instrumentalizar a Dios como una justificación para la guerra, durante su primera Misa de Domingo de Ramos en la Plaza de San Pedro.
Argentina, uno de los tres países que votó en contra declarar la esclavitud como el crimen más grave
Las declaraciones del pontífice, las primeras en el marco de su semana inaugural de Pascuas desde su elección, se interpretaron como una respuesta directa a la actual administración de los Estados Unidos y al recrudecimiento de las hostilidades con Irán.
Ante una multitud de fieles, el primer Papa nacido en territorio estadounidense sentenció que el Creador "no escucha las oraciones de quienes hacen la guerra, sino que las rechaza".
En un discurso marcado por la tensión geopolítica en Oriente Medio, el Santo Padre afirmó que Dios "rechaza la guerra" y que "nadie puede usar a Dios para justificar la guerra", pudo saber Agencia Noticias Argentinas.
Durante su alocución, León XIV citó al difunto obispo italiano Antonio "Tonino" Bello, reconocido defensor de la paz que se opuso férreamente a la Guerra del Golfo en la década del 90.
Estas palabras marcaron un contraste directo con las expresiones del secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, quien utilizó citas de las Escrituras para sugerir un respaldo divino a las acciones militares contra el régimen iraní.
Irán endurece su postura: estos son los 5 puntos que exige para poner fin a la guerra
El inicio de la Semana Santa se vio condicionado por el impacto directo del conflicto en la región. Si bien en el Vaticano se realizó la tradicional procesión de palmas, la histórica peregrinación en Jerusalén fue cancelada por razones de seguridad.
Al respecto, el cardenal Pierbattista Pizzaballa, patriarca latino de dicha ciudad, lamentó que "debido a la guerra, este año no hemos podido realizar la tradicional peregrinación de Cuaresma".
De esta manera, el pontífice inició las celebraciones litúrgicas con un llamado urgente a la desescalada y una crítica frontal a la validación religiosa de la violencia armada.