Bancos en alerta: la mora de las familias toca su nivel más alto en casi dos décadas
Los balances correspondientes al cierre de 2025 expusieron un panorama complejo para el sistema financiero argentino. De acuerdo con un informe elaborado por Ámbito, los principales bancos privados del país registraron una marcada caída en su rentabilidad, en un contexto atravesado por la crisis económica.
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Los resultados difundidos por las cuatro entidades privadas con mayor cantidad de clientes reflejaron un patrón común: un incremento significativo en los niveles de morosidad, un aumento de las previsiones por créditos incobrables y un impacto directo sobre los indicadores de rentabilidad del sector.
El deterioro de la cartera crediticia está estrechamente vinculado con el contexto macroeconómico que atravesó el país durante el último año.
Entre los factores que explican la situación aparecen las tasas de interés reales muy elevadas durante buena parte de 2025, la contracción de la actividad económica y una marcada pérdida del poder adquisitivo de los hogares.
Los Bancos, en alerta.
Este escenario redujo la capacidad de pago de muchas familias y el problema se profundizó hacia el final del año. Datos oficiales de la autoridad monetaria muestran que el nivel de incumplimiento de los hogares alcanzó el 9,3% a fines de 2025, el registro más alto en 18 años.
La suba estuvo impulsada por la mora en tarjetas de crédito (9,3%), préstamos personales (12%) y créditos prendarios (5,8%).
Los balances del cuarto trimestre reflejan con claridad ese deterioro. Una de las principales entidades de capital nacional informó que su ratio de morosidad subió al 5%, frente al 3,9% del trimestre previo. Este aumento obligó a elevar las previsiones por incobrabilidad a $106.600 millones y derivó en un retorno sobre el patrimonio negativo del 7,7%.
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Otra entidad de capitales locales también reportó un empeoramiento en la calidad crediticia. Su cartera irregular llegó al 5% de morosidad y el banco incrementó el ratio de previsiones sobre préstamos al 5,6%, lo que llevó a cerrar 2025 con una rentabilidad sobre el patrimonio negativa del 4,6%.
El mayor grupo financiero privado del país también elevó de manera significativa sus previsiones por riesgo de incobrabilidad, que alcanzaron los $776.187 millones, con una suba interanual del 130%. A pesar de ese contexto adverso, la entidad logró una ganancia neta trimestral de $28.433 millones y registró un retorno sobre el patrimonio de 8,8%.
Por su parte, la principal entidad de capitales extranjeros informó que sus préstamos en mora llegaron al 4,18%. Analistas del sector señalaron que este número se ubicó por debajo de las proyecciones del mercado, lo que podría anticipar una eventual estabilización del ciclo crediticio.
A pesar de los resultados negativos registrados en el último trimestre, dentro del sector financiero sostienen expectativas de mejora para los próximos meses. Las entidades comenzaron a aplicar estrategias para reforzar la cobranza y reorganizar sus carteras, mientras aguardan que una eventual estabilización de las tasas de interés y una recuperación de la actividad económica permitan recomponer los niveles de rentabilidad.