Consejos antes de comprar un auto usado en una concesionaria

Cuando uno piensa en la compra de un vehículo usado existen dos opciones: hacer la operación con un particular o dirigirse a una concesionaria.


En el primero de los casos corremos el riesgo de que el auto presente fallas mecánicas y debamos hacernos cargo íntegramente de la reparación, sin poder realizar ningún tipo de reclamo al vendedor. 
La segunda alternativa (y la más aconsejable) es realizar la operación con una agencia especializadas en la compra-venta de automotores usados, ya que por ley ellos son responsables, mientras dure la garantía (tres meses), de cualquier falla o vicio oculto que presente la unidad durante ese período.
Marta Rizzo, una de las socias fundadoras de Prodelco y actual directora del área de Protección al Consumidor de Luján de Cuyo, aconseja a aquellas personas que están interesadas en comprar un rodado de estas características.
“La gente desconoce hasta donde la ley 24.240 de Defensa del Consumidor puede ayudarnos si se nos presenta este tipo de problemas y la agencia pretende hacer oídos sordos a nuestros reclamos”, asevera Rizzo.
La especialista detalla los pasos a seguir y la documentación necesaria que hay que tener en caso de tener algún inconveniente al adquirir un auto usado.
“Antes que nada la concesionaria tiene la obligación de entregar al comprador, junto con la transferencia (título y tarjeta verde) una factura de compra, donde conste la fecha de pago total real y las condiciones de esta transacción. Este es el único instrumento válido para poder quejarse en el caso de iniciar acciones legales. No hay que aceptar recibos que tengan la leyenda no válido como factura”, aseguró.
Una vez retirado el vehículo, antes de empezar a usarlo, se recomienda concurrir a su mecánico de confianza para que lo someta a un chequeo general.
Ante la detección de un problema mecánico o defecto, deberán dirigirse inmediatamente al local y poner en conocimiento de la contrariedad detectada (no intentar que su mecánico inicie la reparación total o parcial, ya que esto habilita al vendedor a desconocer la falla y su obligación a solucionarla).
Si ante su presentación, desde la concesionaria niegan su responsabilidad, hay que regresar a su mecánico acompañado de un escribano, para que este le detalle los desperfectos detectados o deterioro de los repuestos que ocasiona la falla.